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En los antiguos mapas de la zona encontramos ya al "Podere Lamberto", desde siempre delimitado
por una specie de "límite natural": al Norte la antigua calle blanca que desde Chianciano conduce
a Montepulciano, al Este y al Oeste dos pequeños arroyos que se unen al Sur antes de desembocar
en el Astrone.
En la economía agrícola de subsistencia, este ha sido por siglos un territorio en donde una familia
numerosa de agricultores podía obtener una autonomía digna a un precio de grandes esfuerzos
y de una lucha continua contra las adversidades (debidas a la geografía montañosa-colinar
y a la rigidez climática del inverno: en nuestra zona, 600 m de altitud representan el límite
para olivos y viñas). En cambio hoy, está considerado un territorio dedicado a la valorización
de la cultivación olivo-vitivinícola, en donde todo el resto de los cultivos encuentra su principal
razón de ser en mantener el equilibrio de biodiversidad y el respeto del ambiente.
Un territorio que, hasta hace pocas decenas de años, era considerado "desventajado"
(con respecto a los criterios de la agricultura intensiva y monocultivo) y hoy visto con una nueva
mirada mantiene y protege el ambiente y la tradición agrícola.
Estas consideraciones, que son la base de nuestras elecciones haciendales (y también de vida),
nos han conducido al "biológico", pasaje en el cual estamos comprometidos todavía hoy.
El terreno es colinar, casi de montes, la altitud llega a los 590 m.s.n.m., y el bosque ocupa
alrededor de un tercio de nuestras 20 hectáreas haciendales.
Respetando el territorio, y para incentivar el tema de la calidad del producto, vino y aceite
son cultivados biológicamente con métodos que aseguran la excelencia en la producción.
El amplio descampado trabajado está destinado al forraje, mientras completan el cuadro de
nuestras producciones agrícolas los ciruelos (susina Coscia di Monaca), un pequeño bosque
de nogales, varios árboles frutales y la pequeña huerta familiar, que en la estación adecuada
puede satisfacer también las exigencias culinarias de nuestros huéspedes.
También existen unas diez familias de abejas que producen miel "millefiori", rica en matices
derivados de la naturaleza incontaminata que rodea al Podere Lamberto.
El resto del terreno está ocupado por el parque (a disposición de los huéspedes), el Agroturismo
y la casa principal en donde vive nuestra familia.
A algunos metros del Agroturismo hay un pequeño lago que consideramos un oasis natural del podere,
en donde en la mañana temprano es provable observar un ejemplar de airone Cinerino que hace años
frecuenta el bosque que rodea el lago.
Para los amantes de los paseos matinales, siguiendo los senderos señalados, podrán observar cabras
y ciervos que salen de los bosques y vienen a pastar al descampado.
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